Reserva de Bandia
Noche horrible de las siete diarreas de la muerte. El baño del hotel roto, casi muero. No he dormido nada y estoy preoxupada, ya llevo muchos días Asi.
Nos cambiamos de hotel a uno muy chulo regentado por un francés. Más barato y mucho mejor.
Al final nos decidimos por un taxista muy guapo jejeje, muy sonriente Didier, y nos lleva a la reserva de Bandia.
Comemos una hamburguesa de antílope en el restaurante de la reserva rodeados de monos ladronzuelos y cocodrilos.
La reserva es un lugar paradisiaco con baobabs enormes y acacias y el ver a las jirafas, cebras, búfalos, rinocerontes, avestruces, antílopes etc es una maravilla. Lo que Mª diferíamos es ver a los pumbas hacer sus cositas de cerdos.
Luego de vuelta a Saly paseo por as playas que están más limpias y charla con la mamás que venden cositas.
Vemos como pierde el madrid con el benéfica mientras cenamos pescado.
Llama asier que ya han atacado la pila see la cocina y más problemas tienen.








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